miércoles, septiembre 08, 2004

La creación de un prión artificial causa revuelo en la comunidad científica

Mónica Salomone | El País

:: Una proteína puede ser un agente tan infeccioso como un virus o una bacteria, a pesar de no tener genes. El principal defensor de esta revolucionaria idea es Stanley Prusiner, que propuso hace ya casi dos décadas que unas proteínas mal plegadas a las que llamó priones son las únicas causantes de enfermedades del tipo de la encefalopatía espongiforme bovina -EEB, el mal de las vacas locas y la enfermedad de Creutzfeldt- Jakob en humanos-. Pero nadie había conseguido demostrar de forma definitiva esta teoría. Ahora podría haberlo hecho un equipo liderado por el propio Prusiner, que ha generado una encefalopatía en ratones sanos tras infectarles con un prión artificial, sintetizado en el laboratorio. El trabajo, publicado en Science en agosto, ha generado polémica por sus implicaciones y porque no todos lo consideran concluyente.