sábado, julio 23, 2005

Cómo coronar un «ochomil» tras sufrir amputaciones

Carlos Martínez | El Mundo

:: El penúltimo 'ochomil' de Edurne Pasabán, el ascenso del K-2 (8.611 metros), fue duro. Junto a su compañero Juanito Oiarzábal estuvo expuesta a temperaturas extremas. Cuando una persona sufre hipotermia como consecuencia de la exposición al frío los primeros problemas que padece son dificultades para hablar y caminar y vasoconstricción en las extremidades, una reacción del organismo para proteger los órganos vitales. Durante el descenso de la segunda montaña más alta del mundo Pasabán y Oiarzábal pasaron por este proceso. Sus pies se congelaron.