martes, enero 02, 2007

Asma: la epidemia que nadie comprende

Denise Grady | El País

:: Cuando nuestro primer hijo contrajo asma a los tres años, mi marido y yo nos sentimos bastante abrumados. La conmoción fue un poco menor cuando le ocurrió lo mismo a nuestro segundo hijo a la misma edad. La enfermedad resultó ser tenaz, y durante años ambos necesitaron inhaladores o un nebulizador varias veces al día para prevenir los ataques de asma que les podían mantener despiertos la mitad de la noche, tosiendo y resollando. Ambos tenían eccema, y el tipo de alergias a la comida -a los frutos secos y el marisco- que pueden provocar reacciones mortales.