martes, enero 09, 2007

Embarazadas sin bebé

Elisabeth Svoboda | El País

:: EJohn Radebaugh todavía recuerda vívamente su primer escarmiento profesional. A mediados de la década de 1960, Radebaugh, un joven pediatra, trabajaba como voluntario en una clínica para peones agrícolas de Rochester (EE UU), y una noche recibió la llamada de una mujer que estaba de parto. Cuando llegó a la escena encontró a la mujer con una barriga del tamaño de un melón, gimiendo y retorciéndose de dolor. "Por el estado en que se encontraba, creímos que iba a dar a luz allí mismo y en aquel momento", recuerda.