miércoles, enero 10, 2007

Un sensor bajo la piel controlará el nivel de azúcar de los diabéticos

R. Romar | La Voz de Galicia

:: Un minúsculo dispositivo electrónico de apenas dos centímetros cuadrados revolucionará la calidad de vida de millones de enfermos de diabetes. Podrá implantarse por debajo de la piel y será capaz de controlar los niveles de glucosa de los pacientes, avisar al centro médico e incluso suministrar insulina de forma automática en caso de que se precise un tratamiento urgente. El proyecto, denominado Paul Cézanne, parte de un equipo multidisciplinar de investigadores europeos en los que participan quince instituciones de ocho países, entre ellas el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El presupuesto asciende a catorce millones de euros, la mayor parte financiados por la Unión Europea y el resto por empresas privadas, entre ellas electrónicas, como Phillips y Bosch.