martes, junio 19, 2007

Un corazón artificial salva la vida a una paciente terminal en Espa

R. Romar | La Voz de Galicia

:: Estaba condenada a morir. Su corazón le había fallado sin remedio y tampoco podía aferrarse a la esperanza de un trasplante que su cuerpo no admitiría. Era una enferma con una insuficiencia cardíaca terminal que apenas podría vivir unas semanas, un mes como mucho. Era, porque ahora es simplemente una enferma con una expectativa de varios años de vida gracias a un dispositivo eléctrico conectado a su ventrículo izquierdo, el que estaba dañado, que le permitirá bombear seis litros de sangre por minuto. Los necesarios para que el órgano se mantenga en funcionamiento.