martes, octubre 02, 2007

Un carrusel de emociones

Rafael Pérez Ybarra | El País

:: Geniales y creativas o tristes y depresivas. Las personas que sufren un trastorno bipolar viven en un carrusel continuo de emociones que potencian su creatividad para sumirlas posteriormente en una depresión profunda, que incluso puede conducirles al suicidio. Casi un 2% de la población mundial (más de 800.000 personas en España) vive en este permanente tiovivo de emociones. Sin embargo, la mayoría de los afectados lo ignora, porque en un gran porcentaje de casos "el diagnóstico correcto tarda un media de 10 años en realizarse", asegura Nassir Ghaemi, director del Programa de Investigación sobre Trastorno Bipolar de la Universidad de Emory de Atlanta (EE UU).