martes, noviembre 20, 2007

Electrodos para el dolor intratable

Rafael Pérez Ybarra | El País

:: No son muchas, pero algunas personas no pueden llevar una vida normal por culpa del dolor. Ni siquiera los analgésicos más potentes, como la morfina y otros opiáceos, consiguen mitigarlo. Su vida se desploma. Este dolor de muy alta intensidad afecta a un número impreciso de españoles. Faltan datos precisos, pero la cifra de afectados oscila entre un 1% y un 8% en la población mundial. Algunos autores señalan que su prevalencia en las clínicas del dolor es del 27%. Muchos de los que lo padecen presentan más de un cuadro doloroso que conduce a ciertas dificultades para clasificarlo. Es un dolor complejo y, a pesar de los recientes avances en su fisiopatología y tratamiento, continúa siendo una causa de sufrimiento y de incapacidad importante.