martes, abril 08, 2008

Insensibles a la falta de glucosa

Hugo Cerdá | El País

:: Si esta mañana usted ha salido corriendo de su casa sin haber desayunado, con apenas el recuerdo de una cena frugal despachada la noche anterior, tal vez la concentración de glucosa en su sangre esté bajando mientras lee este reportaje. Pero no se alarme. Su organismo ya habrá puesto en marcha una cadena de reacciones fisiológicas para remediar su negligencia y evitar que el cerebro se quede sin combustible. Algunos diabéticos que dependen de la inyección de insulina no disfrutan de esa protección. Son insensibles a los avisos del organismo ante el descenso pronunciado de azúcar en sangre y, por tanto, propensos a sufrir hipoglucemias graves que ponen en peligro su salud e, incluso, su vida. Son las conocidas como hipoglucemias inadvertidas.