martes, abril 08, 2008

Nuevas terapias para los acúfenos

Kate Murphy | El País

:: La vida moderna es ruidosa. La repentina alarma de un despertador abre los oídos a un ruido diario de camiones que rugen, sirenas que aúllan, televisores que canturrean, ordenadores que zumban y teléfonos que repican, por no mencionar las neveras que sisean y acondicionadores de aire que tamborilean. Pero para las personas que padecen acúfenos, los tonos fantasmas que sienten en el interior de su cabeza son más ruidosos que todo lo demás.