domingo, septiembre 07, 2008

Tras el código más personal

Xavier Lombardero | La Voz de Galicia

:: Fotografías, efectos personales, huellas dactilares, registros dentales, genes... pueden ser el último rastro para reconocer una persona en un desastre como el de del vuelo JK5022 ocurrido en Barajas. Todo ello, sobre todo los análisis de parentesco, sirve para la identificación de cadáveres, probablemente una de las tareas más delicadas, por cuanto es también el deseo imperativo de los parientes que esperan cumplir cuanto antes con el duelo y entierro individual. Desde la recogida de los restos y la autopsia hasta expedir el certificado de defunción, todo es importante y estresante. Otras tragedias recientes, como la sufrida por los militares españoles fallecidos hace unos años en el el accidente del Yak 42, han demostrado que debe hacerse impecablemente.