martes, marzo 10, 2009

La altitud beneficia a los enfermos renales

Mónica L. Ferrado | El País

:: Algunos deportistas entrenan a altitudes elevadas para mejorar su rendimiento. A mayor altura, disminuye el oxígeno, lo que hace que el cuerpo ponga en marcha toda una serie de mecanismos adaptativos para nutrir la sangre. Como contrapartida, a nivel del mar, el atleta habituado a las altitudes rinde más. Ahora, investigadores de la Universidad de Harvard (EE UU) han podido comprobar que también los enfermos renales pueden beneficiarse de los cambios corporales que ocurren a elevada altitud. La tasa de mortalidad en estos enfermos cuando reciben diálisis por encima de los 1.200 metros es hasta un 15% inferior a la de los tratados en centros a nivel del mar, según un estudio estadounidense publicado en JAMA.