martes, octubre 06, 2009

Nobel a un mecanismo básico de la vida

A. Rivera/M. Ruiz de Elvira | El País

:: El Nobel de Fisiología o Medicina destaca este año un caso típico, en el que la investigación fundamental, que los científicos realizan por el estímulo de su propia curiosidad, sin ningún objetivo de aplicación concreta, resulta después directamente implicada en enfermedades -el cáncer- y en el proceso de envejecimiento. Incluso, un cuarto de siglo después del descubrimiento, ya está apuntando hacia alguna terapia. Los premiados son dos mujeres (por primera vez comparten un premio Nobel): Elizabeth Blackburn, Carol Greider y un hombre, Jack Szostak. Los tres trabajan en Estados Unidos y sus descubrimientos, que se remontan los años setenta, explicaron cómo los extremos de los cromosomas, los telómeros (y la enzima telomerasa), garantizan su integridad cuando se multiplican las células. La teórica vita eterna de las células cancerosas está relacionada con este mecanismo molecular.