martes, marzo 02, 2010

Paliativos contra el dolor sordo

María R. Sahuquillo | El País

:: La ocupante de la habitación del fondo ha fallecido. Manuela García se lo comenta a su hijo. Apoyada en el marco de la puerta de la alcoba de su esposo, observa a una familia que camina hacia el ascensor. Les conoce de charlar por los pasillos. De compartir algún que otro café de la máquina o una tila en la cafetería. García lleva meses pateando los suelos de mármol del Hospital San Camilo de Tres Cantos. Su marido, Pablo, está allí ingresado. Ambos han visto ya a varias familias despedirse y coger ese mismo ascensor. En el San Camilo la muerte se respira día a día. Se vive con ella. Este centro de cuidados paliativos tiene una cuarentena de pacientes. Y otros tantos en espera.