viernes, abril 02, 2010

El detective de la escucha

Amaia Mauleón | La Opinión

:: La mayoría de los niños escucha su propio llanto en el momento de nacer. Aprenden pronto a imitar los sonidos a su alrededor y reaccionan ante las voces de sus padres. Pero no siempre ocurre así. Dos de cada 1.000 niños nacen sordos o con problemas de audición, un obstáculo para el desarrollo de su comunicación que, si se detecta en sus primeras etapas, garantiza buenos resultados.