viernes, marzo 11, 2011

La epidemia invisible

María de la Huerta | La Opinión A Coruña

:: Los riñones funcionan como el filtro de la gasolina de un coche: se encargan de limpiar la sangre del aparato circulatorio y de expulsar, a través de la orina, diversos residuos del organismo como la urea, la creatinina, el potasio o el fósforo. Por eso, cuando estos órganos dejan de trabajar a pleno rendimiento, el organismo empieza a fallar y surge la insuficiencia renal. En Galicia, se diagnostican cada año unos 130 nuevos casos de esa dolencia, cuyos únicos tratamientos son la diálisis (filtrado artificial de la sangre) y el trasplante. El Hospital de A Coruña realiza anualmente alrededor de un centenar de intervenciones de ese tipo.